Me internaré en el Asilo Arkham

mamowarhol02

Escribo esta columna justo cuando fallece uno de los criminales más grandes de la historia de Chile. En la mayoría de las redes sociales celebran la muerte del “mamo” (no me referiré como general en retiro), lo cual no está mal, porque, objetivamente hablando, estuvo condenado a más de quinientos años de cárcel, ratificado por la Corte Suprema, e incluso tan malo fue este señor que se jodió a Darth Vader en TVN para que nadie viera “La Guerra de las Galaxias”. Así de malo. Y murió en su ley.  Sin embargo, lo que más me llama la atención está en las redes sociales, donde la gente avala los apremios ilegítimos de ese animal, y además, recurre a la teoría del empate, ese “speech” recalcitrante de que hubo un contexto para justificar tanta maldad y miseria humana. Y lo más penoso de dicha situación es que, si bien tenemos un cuarto de siglo de transición a la democracia, la dictadura no se ha ido de nuestras vidas. Es cosa se ver la escasa empatía que sentimos a los demás seres humanos. Basta con ver las noticias sobre escándalos de corrupción de políticos que supuestamente trabajan para la gente, pero parece que trabajan para el lado oscuro de la fuerza (entiéndase bancos, empresas, AFP´s, ISAPRES). Y eso, también es una forma de violencia, el hecho de que nos miren la cara de idiotas, que en vez de legislar para el bien de nosotros, hacen todo lo contrario; no obstante, la memoria es frágil, así que se olvida, porque nuevamente nos venden el discurso de mejores oportunidades y del falso emprendimiento. O también cuando sube constantemente el pasaje de locomoción colectiva, cuando el sueldo mínimo son solamente menos de trescientos mil pesos, lo que equivale a una feroz cachetada a la “masa amorfa”-como dijo un diputado derechista- de la clase media y baja. Pero eso tampoco a nadie le importa. Así como también el machismo que impera en la sociedad, también es una forma de violencia, y, además, cavernaria, la cual queda demostrada insistir en rechazar la ley de despenalización del aborto en tres causales, priorizando un feto inviable en desmedro de la vida de la mujer, obligándolas a tener un bebé producto de la violación, porque la culpa no la tiene el bebé, según los más puritanos.

Como describí, violencia hay en todas partes, la dictadura no se ha ido, y tampoco piensa irse, porque basta ver la constitución que nos rige, ilegítima por donde se le mire. Es por eso que he decido que me voy a internar en el Asilo Arkham, ese hospital psiquiátrico que alberga a delincuentes de poca monta considerados enfermos mentales por ese cuico que se disfraza de murciélago. Ese asilo que ayudará a perturbarme más de lo que estoy, logrando enajenarme y ser capaz de soportar toda manifestación de violencia que ocurre en mi largo y angosto país, careciendo de toda empatía y compasión por la demás gente, y, en una de esas, termine como el Guasón, y mi único objetivo sería ver arder el mundo.


Por Silvia Rojas (Estudiante Pedagogía en Educación Parvularia con Mención en Educación Comunitaria UMCE) / Fotografía: Rodrigo Espinoza

Comenta

About the Author

pda
pda es una revista digital de información educativa. Una iniciativa CREA- UMCE

Be the first to comment on "Me internaré en el Asilo Arkham"

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.

*